miércoles, 9 de abril de 2014

Capitulo III LOS SIETE COSMOS



Capitulo III

LOS SIETE COSMOS

La Kábala dice que existen dos cosmos; el macrocosmos y el microcosmos. El primero representa lo infinitamente grande, lo segundo representa lo infinitamente pequeño.

La enseñanza Kabalista sobre los dos cosmos está incompleta, es tan solo una enseñanza fragmentaria.

Existen siete cosmos y no únicamente dos como pretenden equivocadamente los kabalistas.

El Absoluto en sí mismo es explicado por la Kábala como teniendo tres aspectos, a saber: 1) AIN SOP AUR. - 2) AIN SOP. - 3) AIN.

AIN SOP AUR viene a ser el circulo externo.

AIN SOP viene a ser el círculo medio.

AIN es de hecho SAT, el INMANIFESTADO ABSOLUTO.

El primer cosmos no podría existir dentro del inmanifestado Ain, ni siquiera dentro del Ain Sop. El primer cosmos solo puede existir en el Ain Sop Aur.

El primer cosmos es de naturaleza puramente espiritual y su nombre es protocosmos.

El segundo es el Ayocosmos o Melagocosmos, esto es, el gran cosmos, todos los soles, todos los mundos del espacio infinito.

El tercer cosmos es el Macrocosmos del cual hablan los kabalistas en sus libros y está compuesto por la vía láctea con sus dieciocho millones de soles que giran alrededor del sol central Cirio.

El cuarto es el Deuterocosmos que está constituido por el Sol de nuestro sistema Solar con todas sus leyes.

El quinto es el Mesocosmos, nuestro planeta tierra.

El sexto es el Microcosmos hombre.

El séptimo es el Tritocosmos, lo infinitamente pequeño, átomos, moléculas, insectos, microbios, electrones, etc. y además el Avitchi, Abismo.

Entre el Microcosmos hombre y el Macrocosmos existen el Mesocosmos  y el Deuterocosmos, por lo tanto resulta un poco caprichosa aquella frase que dice: "El hombre es el Microcosmos del Macrocosmos".

Cada uno de los siete Cosmos tiene sus leyes propias. El Gnóstico tiene que estudiar las leyes que gobiernan a estos siete Cosmos, a fin de saber cuál es el puesto que ocupamos en la vida y cómo debemos hacer para lograr la liberación final.

RAYO DE LA CREACION

Dice el Maestro G. que el rayo de la creación inicia su crecimiento desde el Absoluto y termina en la luna, el error del Maestro G. consiste en creer que la luna es un fragmento desprendido de la tierra. 
                           
La luna es mucho mas antigua que la tierra es un mundo ya muerto, un mundo que perteneció a otro rayo de la creación.

Realmente nuestro propio Rayo de creación se inició en el Absoluto y terminó en el Infierno, Infernus, Avitchi, Tartarus Griego, Averno romano, reino mineral sumergido, Morada fatal de los tenebrosos sub-lunares.

El rayo de la creación correctamente explicado es así:

a) Absoluto
b) Todos los mundos
c) Todos los soles
d) El sol
e) Todos los planetas   
f) La tierra
g) El abismo.  

Los hermanos del Movimiento Gnóstico deben comprender a fondo este conocimiento esotérico que en este Mensaje de Navidad les damos para que sepan cual es el lugar exacto que vienen a ocupar en el rayo de la creación.     

Necesitamos conocer a fondo el camino a fin de lograr la Navidad del corazón y la liberación final.

En el Absoluto se inicia el rayo de la creación con el Protocosmos. Todos los mundos en el rayo de la creación corresponden al Ayocosmos.

Todos los soles de la vía Láctea corresponden al Macrocosmos en el rayo de la creación.

El Deuterocosmos en el rayo de la creación es el sol

El Mesocosmos en el rayo de la creación está constituido por todos los planetas del Sistema Solar y la tierra que los representa.

El Microcosmos es el hombre en el rayo de la creación.

El Tritocosmos es el átomo y el abismo.

En el primer cosmos solo existe la única ley, la ley del Absoluto. 

En el segundo cosmos el primero se convierte en tres y tres leyes gobiernan el segundo cosmos.

En el tercer cosmos las tres se convierten en seis leyes.

En el cuarto cosmos las seis se duplican en doce.

En el quinto cosmos las doce se duplican para convertirse en veinticuatro leyes.

En el sexto cosmos las veinticuatro leyes se duplican convirtiéndose en cuarenta y ocho leyes.   

En el séptimo cosmos las cuarenta y ocho leyes se convierten por duplicación en noventa y seis leyes.

En el Protocosmos solo se hace la voluntad del Absoluto, la única ley.

En el segundo cosmos la gran ley se convierte en tres, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Fuerza Positiva, Fuerza Negativa, Fuerza Neutra.

En el tercer cosmos comienza la mecánica por que las tres fuerzas primordiales se dividen convirtiéndose en seis.

En el cuarto cosmos la vida se vuelve mucho más mecánica por que ya no son seis, sino doce las leyes que lo gobiernan.

En el quinto cosmos la vida es muchísimo más mecánica y ya casi nada tiene que ver con la voluntad del Absoluto, porque las doce leyes se han vuelto veinticuatro.

En el sexto cosmos la vida es tan tremendamente materialista y mecánica que ya ni siquiera se sospecha que existe la voluntad del Absoluto.

Nosotros vivimos en un mundo mecánico de cuarenta y ocho leyes, un mundo donde no se hace la voluntad del Absoluto, un apartadísimo rincón del universo, un lugar oscuro y terriblemente doloroso.

El puesto que ocupamos en el rayo de la creación es lamentable, en nuestro mundo ya no se hace la voluntad del Absoluto y ni siquiera la voluntad de las Tres Divinas Personas llamadas Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Cuarenta y ocho espantosas leyes mecánicas nos gobiernan y dirigen, somos realmente unos infelices desterrados viviendo en este valle de amarguras; por debajo de nosotros en el rayo de la creación solo están los desgraciados del abismo gobernados por la horrible mecánica de las noventa y seis leyes.

Necesitamos libertarnos de las cuarenta y ocho leyes para pasar el quinto cosmos (el de las veinticuatro leyes) Necesitamos libertarnos luego del quinto cosmos (el de las doce leyes) y después continuar nuestro trabajo de liberación final pasando por el cuarto y el tercero y segundo cosmos para regresar al Absoluto.

Todas las substancias de los siete cosmos están dentro de nosotros mismos. Dentro del cerebro pensante tenemos la sustancia del Protocosmos, dentro del cerebro Motor o sistema Pensante tenemos la sustancia del Ayocosmos. Dentro del cerebro consciente formado por todos los centros nerviosos específicos del organismo humano, tenemos la sustancia del Macrocosmos y así sucesivamente.

Los materiales para trabajar los tenemos dentro del organismo humano y si creamos los cuerpos existenciales superiores del Ser, logramos de hecho libertarnos de todos los cosmos incluyendo el séptimo, para entrar al fin dentro del Absoluto, Inmanifestado, Sat, Ain.

Los gérmenes de los cuerpos existenciales del ser se hallan depositados en el semen, es necesario desarrollar esos gérmenes, y eso solo es posible con el Maithuna (Magia Sexual)

Ya en nuestras pasadas publicaciones y Mensajes hemos hablado sobre los cuerpos existenciales superiores del ser, y por ello nuestros estudiantes Gnósticos están informados,

Sabemos que el cuerpo astral (no lo confundamos con el cuerpo lunar), está gobernado por veinticuatro leyes y que el cuerpo físico está gobernado por cuarenta y ocho leyes.

Si creemos en el cuerpo astral es claro que nos libertaremos del mundo fatal de las cuarenta y ocho leyes, y que nos convirtamos en habitantes del mundo de las veinticuatro leyes.

Si creemos en el cuerpo mental nos libertamos del mundo de las veinticuatro leyes y entramos al mundo de las doce leyes; recordemos que el cuerpo mental está gobernando por doce leyes.

Si creemos en el cuerpo causal o cuerpo de la voluntad consciente, entramos en el mundo de seis leyes y nos convertimos en los habitantes de ese mundo por que el cuerpo de la voluntad consciente (el causal), está gobernador por seis leyes.
Los trabajos con el Maithuna y la disolución del yo, más el sacrificio por la humanidad, nos permiten hacer nuevas creaciones, dentro de nosotros mismos para libertarnos del mundo de las seis leyes y pasar más allá del Ayacosmos y Protocosmos inefable.

Es necesario que todos nuestros estudiantes gnósticos comprendan en esta Navidad que solo creando los cuerpos existenciales superiores del ser, y celebrando la muerte del yo y la navidad del corazón, podrán lograr la liberación final.

El Ser solo puede entrar dentro de aquel que ha creado los cuerpos existenciales superiores.

La navidad del corazón solo puede ser celebrada de verdad por aquel que haya creado los cuerpos existenciales superiores del Ser.

La constitución del animal intelectual llamado equivocadamente hombre, es la siguiente:

a) Cuerpo Físico
b) Cuerpo Vital
c) Cuerpo Lunar de deseos
d) Cuerpo Mental Lunar
e) El Yo Pluralizado
f) El Budhata

Los tres aspectos del Atman-Buddhi-Manas, o Espíritu Divino, Espíritu, de Vida, Espíritu Humano, no han encarnado en el ser humano porque este no posee todavía los cuerpos Solares, es decir, los Cuerpos existenciales del Ser.

Todos nuestros esfuerzos se dirigen a libertarnos de la Luna que desgraciadamente llevamos en nuestros cuerpos lunares.

Creándonos los cuerpos Solares, nos libertamos de la influencia Lunar.

Solo con el Maithuna (Magia Sexual), podernos darnos el lujo de crear nuestros cuerpos Solares porque los gérmenes de dichos cuerpos se hallan en el semen.

Los cuerpos  Lunares, nos tienen viviendo en el mundo de las cuarenta y ocho leyes, el valle de las amarguras.

Los cuerpos lunares son femeninos, por eso los hombres de este mundo, en los mundos internos después de la muerte son mujeres subconscientes, frías, fantasmales.

Es muy lamentable que los escritores Teosofista, Seudo-Rosacrucistas, etc., no hayan sido capaces de comprender que los vehículos internos actuales del ser humano, son cuerpos Lunares que debemos desintegrar después de habernos creado los cuerpos Solares.       

Es imposible liberarnos del mundo de las cuarenta y ocho leyes mientras no hayamos creado los cuerpos existenciales Superiores del Ser. 
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Capitulo IV EL YO SICOLOGICO



Capitulo IV

EL YO SICOLOGICO

Los Seudo-ocultistas y seudo-esoteristas, dividen el Ego en dos Yoes: Yo superior y Yo inferior.

Superior e inferior división de un mismo organismo.

Yo Superior, Yo inferior es todo Ego, todo Yo.

El Intimo, el real, sino es Yo, trasciende todo yo, está más allá de todo Yo.

El Intimo es el Ser, el Ser es lo real, lo atemporal, lo divinal.

El Yo tuvo un principio y tendrá inevitablemente un fin, todo lo que tiene un principio tiene un fin.

El Ser el Intimo, no tuvo principio, no tendrá fin. El es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será.

El Yo continua después de la muerte y retorna a este valle de lagrimas para repetir acontecimientos, satisfacer pasiones y pagar Karma.

El Ser no continua porque no tuvo principio, solo continua lo que pertenece al tiempo, lo que tuvo un principio. El Ser no pertenece al tiempo.

Lo que continua está sometido a decrepitud, degeneración, dolor, pasión. Nuestra vida actual, es el efecto de nuestra vida pasada, continuación de nuestra vida pasada, el efecto de una causa anterior.

Toda causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa, toda causa, se transforma en efecto, todo efecto se convierte en causa.

Nuestra vida presente es la causa de nuestra vida futura, nuestra futura vida tendrá por causa nuestra vida actual, con todos sus errores y miserias.

Continuar es aplazar el error y el dolor, nosotros debemos morir de instante en instante para no continuar; es mejor ser que continuar.

El Yo es el origen del error y de su consecuencia que el dolor mientras exista el Yo, existirá el dolor y el error.

Nacer es dolor, morir es dolor, vivir es dolor; dolor en la niñez, la adolescencia, la juventud, la madurez, la vejez; todo en este mundo es dolor.

Cuando dejamos de existir en todos los niveles de la mente, desaparece el dolor, solo dejaremos de existir radicalmente disolviendo el Yo psicológico,  

El origen del Yo es el órgano Kundartiguador, El Yo está  constituido por todas las malas consecuencias del órgano Kundartiguador.                                             

El Yo, es un manojo de pasiones, deseos, temores, odios, egoísmo, envidia, orgullo, gula, pereza, ira, apetencias, apegos,      sentimentalismos morbosos, herencia, familia, raza, nación,     etcétera.

El Yo es múltiple, el Yo no es individual, el Yo existe           pluralizado, y continúa pluralizado y retorna pluralizado.

Así como el agua se compone de muchas gotas, así como la llama se compone de muchas partículas ígneas, así el Yo se compone de muchos Yoes.

Millares de pequeños Yoes constituyen el Yo o Ego que continúa después de la muerte y retorna a este valle de lagrimas para satisfacer deseos y pagar Karma.

En cinta sucesiva los Yoes pasan en orden sucesivo por la pantalla de la vida, para representar su papel en el drama doloroso de la vida.

Cada Yo de la trágica cinta tiene su mente propia, y sus ideas, y criterio propio. Lo que a un Yo le gusta a otro Yo le disgusta.

El Yo que hoy jura fidelidad ante el Ara de la Gnosis, es desplazado más tarde por otro Yo que odia la Gnosis, el Yo que hoy jura amor eterno a una mujer, es remplazado mas tarde por el otro  Yo que nada tiene que ver ni con la mujer ni con el juramento.                      

El animal intelectual llamado falsamente hombre no tiene individualidad, porque no tiene un centro permanente de conciencia, no tiene continuidad de propósitos porque no tiene un centro de gravedad permanente, solo tiene el Yo pluralizado.                        

No es pues extraño que muchos se afilien al Movimiento Gnóstico y luego se conviertan en enemigos de él. Hoy con la Gnosis, mañana contra la Gnosis, hoy en una escuela, mañana en otra, hoy con una mujer, mañana con otra, hoy amigo mañana enemigo, etc.
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Capitulo V RETORNO Y REENCARNACION



Capitulo V

RETORNO Y REENCARNACION

Retorno y reencarnación son dos leyes diferentes; severos análisis nos han llevado a la conclusión de que existe diferencia entre retornar y reencarnar.

El Yo no es un individuo puesto que está, constituido por muchos Yoes, y cada Yo, aun cuando tiene algo de nuestra propia, subconciencia, goza de cierta auto-independencia.

El Yo es legión de diablos, afirmar que la legión se reencarna resulta absurdo. Es exacto afirmar que el individuo se reencarna, pero no es exacto afirmar que la legión se reencarna.

En este mundo existen millones de personas, pero es muy difícil hallar un individuo.

Solo creando nuestros cuerpos existenciales superiores del Ser, disolviendo el Yo, y encarnando el Ser, nos convertimos en individuos.

Los individuos sagrados se reencarnan, pero el Yo únicamente retorna a nueva matriz para vestirse o mejor dijera revestirse con nuevo traje de piel.

El Yo continúa en nuestros descendientes mediatos o inmediatos, el Yo es la raza, el error y el dolor que continúan.

Algunos ignorantes seudo-ocultistas suponen equivocadamente que la personalidad se reencarna y a menudo confunden la personalidad con el Yo.

La personalidad no es el Yo, la personalidad no se reencarna, la personalidad es hija de su tiempo y muere en su tiempo.                               

La personalidad no es el cuerpo físico. La personalidad no es el cuerpo Vital, la personalidad no es el Yo, la personalidad no es el alma, la personalidad no es el espíritu.

La personalidad es energética, sutil, atómica y se forma durante los primeros siete años de la infancia con la herencia, costumbres, ejemplos, etc, robusteciéndose con el tiempo y las experiencias.

Tres cosas van al panteón o Cementerio:

1) Cuerpo físico
2) Cuerpo vital 
3) Personalidad.

El cuerpo físico y  el vital se desintegran poco a poco en forma simultánea. La personalidad  deambula por el cementerio o panteón y solo a través de varios siglos se va desintegrando. 

Lo que continúa, eso que no se desintegra en el cementerio, es el Yo pluralizado. La legión del Yo continúa con un cuerpo común, dicho cuerpo no es el astral como suponen muchos.

El cuerpo que usa la legión del Yo es el cuerpo lunar o cuerpo molecular. Es necesario que los estudiantes gnósticos no confundan el cuerpo lunar con el cuerpo solar.

El cuerpo solar es el cuerpo astral.

Solo aquellos que han trabajado con el Maithuna durante muchos  años poseen realmente el cuerpo astral.

Los pequeños Yoes que habitan en el cuerpo lunar se proyectan por todas las legiones de la mente cósmica, y regresan a su cuerpo común (el cuerpo lunar)

El Yo vestido con su cuerpo lunar retorna a una nueva matriz para revestirse con, el traje de piel y repetir en este valle de lagrimáis, sus mismas tragedias y amarguras.

Solo aquellos qué poseen el Ser se reencarnan. Los que no poseen el Ser, retornan.

Se necesita poseer el Ser para reencarnarse. Se necesita no poseer el Ser para retornar.

Es sacrificio reencarnarse, es un fracaso retornar. Se reencarnan los individuos sagrados para salvar al mundo. Retornan los Imbéciles para  atormentar al mundo.

Las reencarnaciones sagradas fueron siempre celebradas en el Tibet con grandes fiestas religiosas.

Jesús de Nazareth fue una reencarnación. El nacimiento de Jesús fue el acontecimiento más grande del mundo.
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